El día 22 de noviembre vimos el Tema 3 de la materia, que trata sobre los niveles de referencia de aprendizaje de lenguas y el desarrollo de competencias. En esta entrada voy a hablar sobre una de las competencias generales del MCER, el conocimiento declarativo o saber y, concretamente me voy a centrar en los prejuicios y estereotipos culturales a la hora de aprender lenguas extranjeras.
Las competencias generales del MCER, las que no se relacionan directamente con la lengua, son 4: el conocimiento declarativo (saber), las destrezas y habilidades (saber hacer), la competencia “existencial” (saber ser) y la capacidad de aprender (saber aprender).
La primera de ellas, el conocimiento declarativo o saber, incluye el conocimiento del mundo, el conocimiento sociocultural y la conciencia intercultural. En el MCER se explica que este es un aspecto muy relevante para el estudiante de lenguas, ya que es posible que este conocimiento “(...) no se encuentre en su experiencia previa, y puede que esté distorsionado por los estereotipos.”
Como docentes de lenguas extranjeras, tenemos que ser conscientes de la importancia de mostrar a nuestros estudiantes la cultura de la lengua que estamos enseñando. Como explican Miquel & Sans (2004): “Si [...] queremos [...] que estos conocimientos le sirvan [al estudiante] para actuar en la sociedad o con los individuos que hacen uso de la lengua-meta, la necesidad de abordar la competencia cultural como una parte indisociable de la competencia comunicativa es incuestionable.”
Es importante que el alumnado de lenguas aprenda acerca de la cultura de la misma, ya que cuestiones como los modales varían dependiendo del país y son muy importantes a la hora de comunicarse de manera efectiva y sin trabas con personas nativas.
Por otra parte, es relevante también tener en cuenta la teoría del iceberg de Edward Hall, ilustrada en la siguiente imagen, y es que la parte que se ve del iceberg, la parte de la cultura extranjera que conocemos, no representa la totalidad de la cultura, y es eso mismo lo que da lugar a los estereotipos culturales.
Marro & Masachs (2008) hicieron un estudio en el que pretendían estudiar la lexicalización de los estereotipos culturales en español. Para ello, buscaron en las entradas de la RAE frases hechas con nacionalidades que son utilizadas en español y que incluyen los estereotipos y prejuicios hacia otras culturas. Podéis ver un ejemplo en la siguiente imagen.
Si veis la tabla completa que aparece en el artículo, probablemente os sean familiares muchas de las expresiones que aparecen recogidas en la RAE. Los estereotipos forman parte de nuestro día a día y, sin embargo, son un arma de doble filo, ya que, a pesar de que nos ayuden a identificar las características principales de una cultura, pueden también afectar la manera en que nos relacionamos con una persona y las opiniones que podemos tener de ella (e incluso del idioma en general). Por ejemplo, es muy popular la creencia de que todos los alemanes son fríos y distantes, que los ingleses son muy educados o que los chinos son muy trabajadores.
Evidentemente, no significa que todos los estereotipos sean falsos. El problema es que estos no representan en absoluto la totalidad de la cultura. Por ejemplo, en el caso de la cultura británica, el té, la lluvia o la cortesía son elementos característicos de esta cultura, pero pertenecen a la parte visible del iceberg.
Esto puede causar malentendidos y decepciones al tener contacto con la cultura extranjera y esperar encontrarse sólo la “cultura manifiesta”, es decir, lo que se conoce de la misma. Esta cuestión está directamente relacionada con el tema de la conocida TedTalk de Chimamanda Ngozi Adichie “The danger of a single story”. Como explica la autora, el peligro de contar tan solo una parte de la historia, es decir, ver solamente una parte de la cultura, es la causante de suposiciones, generalizaciones y prejuicios sobre la misma.
Meyer (1991) contempla tres niveles en el proceso de adquisición de la conciencia intercultural por parte del estudiante de lenguas.
- Nivel monocultural: en este nivel, el estudiante ve la cultura de la lengua extranjera desde el punto de vista de la suya propia. Es en esta etapa donde tienen lugar la mayor parte de los prejuicios y estereotipos hacia la cultura extranjera.
- Nivel intercultural: en este segundo nivel, el estudiante tiene un conocimiento de la cultura extranjera suficiente como para hacer comparaciones de ambas culturas y sus diferencias.
- Nivel transcultural: en este último nivel, el estudiante de lenguas es capaz de ver con perspectiva y objetividad ambas culturas.
Como profesores, nuestro objetivo es que nuestro alumnado alcance los últimos niveles propuestos por Meyer. ¿De qué manera podemos conseguir esta meta? Benito (2009) propone dos medidas: la primera de ellas sería habilitar cursos de formación para que los/as profesores/as de idiomas se conviertan en mediadores culturales. La segunda propuesta es que se utilicen materiales diseñados para la formación intercultural, sustituyendo aquellos meramente informativos sobre la cultura de la lengua estudiada.
En conclusión, como docentes de lenguas extranjeras tenemos una gran responsabilidad en cuanto a cómo abordar esta cuestión. Por eso mismo, debemos ser cuidadosos/as y saber de qué manera enseñar la cultura de la lengua extranjera de forma que no prevalezcan los estereotipos culturales e intentando que nuestro alumnado tenga una visión más amplia y objetiva de las culturas.
Referencias:
Benito, A. B. G. (2009). La competencia intercultural y el papel del profesor de lenguas extranjeras. El profesor de español LE-L2: Actas del XIX Congreso Internacional de la Asociación para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ASELE): Cáceres, 24-27 de septiembre de 2008 (pp. 493-506).
Consejo de Europa. (2001). Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza y evaluación. https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/marco/cvc_mer.pdf
Marro, C. C., & Masachs, L. G. (2008). Los estereotipos de nacionalidad en el DRAE. Teoría y práctica docente: actas del II Congreso Internacional de Lengua, Literatura y Cultura de E/LE: Valencia, 15-17 de mayo de 2008 (pp. 109-120).
Meyer, M. (1991): Developing transcultural competence: case studies of advanced
foreign language learners, D. Butjes y M. Byram (eds.): Developing Languages
and Cultures.
Miquel López, L., & Sans, N. (2004). El componente cultural: un ingrediente más en las clases de lengua. RedELE: revista electrónica de didáctica español lengua extranjera.


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¡Hola Arantxa! Tu publicación me ha parecido muy interesante. La cultura es una parte fundamental de la lengua (y viceversa), y como tal, debemos enseñarla en el aula de lengua extranjera. Desgraciadamente, hay muchas personas que creen que aprender una lengua es simplemente memorizar construcciones gramaticales o mucho vocabulario, y no se dan cuenta de que esa lengua está inmersa en una cultura, y para poder comunicarse con personas nativas, es necesario conocer esa cultura también. Como consecuencia, consideran que adquirir cualquier conocimiento cultural más allá de los estereotipos más conocidos es una pérdida de su valioso tiempo que podrían utilizar para otras cosas.
ResponderEliminarEs por eso que concuerdo contigo en que los docentes debemos enseñar a nuestros alumnos a ver la cultura (o culturas) de la lengua que enseñamos en su totalidad, o al menos deberíamos mostrarles más que los estereotipos, que son muchas veces exagerados. Desafortunadamente, es mucho más fácil acudir a los tópicos que intentar crear una imagen más compleja y completa de una cultura (sobre todo si es minoritaria). Sin embargo, pienso que les estamos haciendo un flaco favor a nuestros alumnos si permitimos que sigan creyendo que la punta del iceberg es todo lo que hay. Es nuestra labor no solo enseñarles a hablar la lengua, sino abrirles la mente a la riqueza de esas culturas, y creo que nos lo agradecerán.